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Matahambre: weblog de Ramón Brizuela Roque

VIII Congreso de Periodistas

VIII Congreso de Periodistas

 

En la primera sesión de debates del VIII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, cerca de 50 delegados e invitados intervinieron, entre otros temas, sobre la política informativa encaminada al mejor desenvolvimiento de la prensa revolucionaria.

Para Hugo Rius, colega de Prensa Latina, la política informativa resulta guía rectora indispensable en el trabajo, que continúa trabada en su puesta en práctica, sobre todo por aquellos que la ignoran y obstaculizan, lo cual siembra escepticismo en el periodista. Y consideró que estamos urgidos de desbrozar juntos el camino, encontrar un modelo nuestro de periodismo, rebasar las catarsis y actuar con madurez.

También fueron señaladas por los colegas deficiencias como la persistencia de loas, apologías y triunfalismos, la crítica superficial o sin investigación previa, la no comprobación con más de una fuente y la falta de análisis.

Según Ariel Terrero, de la revista Bohemia, el silencio pone en crisis la credibilidad de la prensa, pues en ocasiones callamos o informamos con retraso sucesos que están a la vista. Carecemos de informaciones de ministros y ministerios para orientar y aclarar. En la misma cuerda Luis Evidio Martínez, de Santa Clara, abogó por que existan más espacios en la televisión que aborden problemas nacionales, en los cuales ministros y dirigentes administrativos respondan a señalamientos críticos de la población.

María Julia Mayoral, del diario Granma, elogió la coincidencia de criterios entre los periodistas y la dirección del Partido, y precisó que la política informativa es una lucha diaria. Igualmente mostró su preocupación sobre la tendencia de organismos e instituciones de contactar con la prensa para ofrecer informaciones solo para consumo interno del reportero y no para publicar. Mencionó que por las mismas razones tampoco la prensa ha podido reflejar con amplitud las discusiones que se producen en las comisiones del Parlamento cubano.

Ángel del Toro, de Santiago de Cuba, se refirió a la experiencia de Radio Baraguá, de Palma Soriano, en el intercambio con sus oyentes quienes expresan quejas, criterios y sugerencias sobre problemas de la comunidad.

Por su parte, Arleen Rodríguez Derivet abogó por la confianza en el periodista, para que cuando surja algún suceso seamos los primeros en explicarlo, debemos ir delante de la noticia no detrás para luego no avergonzarnos cuando veamos su reflejo en la prensa extranjera y no en la nuestra.

Maribel Acosta señaló que el mundo no tiene mucho que ofrecer a Cuba en materia de libertad de prensa, esa que tenemos que construir nosotros mismos. Por ello propuso, entre otras medidas, la creación de un Ministerio de Información, un centro de estudios comunicológicos, y aprobar una ley de prensa.

Los asistentes señalaron que en el Congreso anterior, solo 15 medios de prensa tenían presencia en Internet; hoy son 133; aunque todavía resultan insuficientes. Los delegados precisaron que el mensaje difundido a través de la red debe tener mayor impacto para atraer a lectores de todas partes del mundo, y contrarrestar así el bloqueo mediático que cerca la Isla.

Otro tema debatido con amplitud fue la formación y superación. Coincidieron en que la carencia de periodistas no puede llevarnos a la tramposa fórmula de la improvisación pues se gana en cantidad pero se pierde calidad, y el periodismo es una de las profesiones más serias. Por ello, sin excluir otras vías, la formación universitaria debe ser la fuente principal de ingreso al sector.

El rescate de una organización más activa fue defendido por Joel García, del semanario Trabajadores. La UPEC debe despojarse de la administración de recursos, necesitamos de una organización que piense y camine con sus miembros, defienda al gremio y sea capaz de responder las inquietudes de sus afiliados.

Las carencias materiales y los insuficientes salarios también fueron abordados. Acerca de este último y en respuesta a inquietudes del periodista Charly Morales, de Prensa Latina, Esteban Lazo precisó que el país realiza un estudio integral en conjunto con el Gobierno y el Ministerio del Trabajo que incluye a todos los sectores.

Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, agregó que por tratarse de un sector pequeño y con mucha responsabilidad social, hay posibilidades de solucionar los problemas salariales de los periodistas. Y añadió que los aumentos deben hacerse sin correr el riesgo de volver al momento en que todos teníamos dinero en el bolsillo y no había qué comprar. Ello significaría, dijo, retroceder en las condiciones de vida de la población.

(Tomado de Granma)

 

 

LAS DELICIAS

LAS DELICIAS

 

En la vertical de una loma, casi a la sombra del pinar, en un agreste suelo arcilloso, una familia de jóvenes saca frutos para el bien de su comunidad.

La ganancia no es desdeñable, pero el empeño en ser útiles quizás sea mayor ¿qué mejor recompensa que la obsesión por una buena obra?

Ariel Acosta Romero, joven ingeniero, tuvo que alejarse de responsabilidades para acercarse al hogar: su esposa Yuleidys Alonso, aquejada de epilepsia, y las pequeñas niñas Liliam y Lesly lo reclamaban a cada momento.

Es probable que su mejor forma de agradecer la inversión que se hizo al formarlo como ingeniero sea su trabajo de hoy, pues con sus 35 años interpretó correctamente cómo ayudar a la sociedad.

Hace cinco años que a pico y pala, más una alta dosis de sacrificio, le arrancó un pedazo a las barrancas del pinar, donde asentó sus terrazas para los canteros.

En el 2005 su huerto fue declarado de referencia nacional y recientemente se le ratificó la condición.

Con esta labor no sólo se convierte en eslabón importante en la cadena de alimentación en Minas de Matahambre, sino que solventa sus gastos familiares adecuadamente, porque en marzo su ganancia estuvo por encima de los 1 000 pesos.

Y sus entregas no sólo se limitan a tomate, espinaca, habichuela y rábano, también aporta puercos cebados y café… ¡bueno! y si Acopio le entrega los envases y se compromete a recoger el producto, quizás pueda deshacerse de algunos quintales de mango que ahora cuando caen ruedan por las laderas hasta parar en la boca de los cerdos.

Este año la horticultura urbana de Minas de Matahambre deberá producir 26 254 toneladas de alimentos, según expone Enrique Luis Oramas, delegado de la Agricultura en el municipio.
La infraestructura con que cuentan ofrece la siguiente composición en este territorio del norte de Pinar del Río, con más del 70 por ciento de relieve montañoso y una superficie agrícola de 21 012 hectáreas, de ellas 12 510 cultivables.
En la más reciente visita de la Comisión nacional de agricultura Urbana se inspeccionaron 27 subprogramas, porque ellos no poseen el de cultivo protegido, y la evaluación fue de Bien.
La estructura productiva está montada sobre 3 749 instalaciones, que son 27 organopónicos, 46 huertos intensivos, 292 parcelas y el resto de patios.
Para la comercialización tienen 67 puntos de venta, de ellos 24 fijos y los demás móviles.
El consumo promedio se cumple en instalaciones sociales como círculos infantiles, semiinternado y organismos militares, pero en esencia la producción aún está lejos de satisfacer la demanda de toda la población minera y ese es el objetivo supremo por el que se trabaja, no importa lo arcilloso y accidentado del terreno.

Con menos carga contaminante los pinareños defienden el medio ambiente

Con menos carga contaminante los pinareños defienden el medio ambiente

 

Con una disminución del 10,76 por ciento de la carga contaminante, que representa un 2,95 por ciento más de lo obtenido en el año 2006, los pinareños brindan una significativa defensa al medio ambiente y sitúan a Pinar del Río como provincia destacada, junto a Sancti Spíritus y Villa Clara.

Lo anterior fue informado por la Máster en Ciencias Ana Belkis Martínez Torres, directora de la Unidad de Medio Ambiente de la delegación provincial del CITMA, quien relató los principales logros ante la proximidad del cinco de junio, fecha de conmemoración mundial.

Para que los Vueltabajeros obtuvieran los porcentajes enumerados fue necesaria la construcción y remodelación de numerosos sistemas de tratamiento, con el propósito de minimizar las emisiones de cargas contaminantes en combinados lácteos, despulpadoras de café, en el Combinado Pesquero de La Coloma, así como en cinco centros de cría porcina.

A sus éxitos en defensa del entorno está el incremento paulatino de la actividad forestal, que ha provisto a la provincia del 39,7 por ciento de su suelo cubierto por áreas boscosas; se han beneficiado 31 400 hectáreas de suelos degradados y en su estrategia de reconocimiento ambiental nacional el Hotel Moka, en Las Terrazas, revalidó su certificación.

En sus proyecciones hasta el año 2010 Pinar del Río ubicó sus cuatro principales problemas, que son la degradación de los suelos por diferentes causas, entre ellas salinización y erosión; contaminación por residuales líquidos, procedentes en su mayoría de asentamientos poblacionales; pérdida de la diversidad biológica por los incendios forestales, introducción de especies invasoras que afectan ecosistemas y especies nativas, y por el cambio climático.

El cuarto problema a resolver es el pobre manejo integrado de los recursos hidráulicos, por lo obsoleto de las redes hidráulicas y otras dificultades que requieren de grandes inversiones.

Como avances está también la introducción de prácticas de producción más limpia: ahorro de materias primas, agua y energía en ocho instalaciones porcinas y en el combinado citrícola Citrus SA, a la vez que se han reducido las emisiones de gases a la atmósfera en el combinado lácteo de Bahía Honda y se trabaja en otros centros.

Con el lema Dale un chance al planeta se efectuará el acto provincial conmemorativo por el Día del Medio Ambiente el lunes dos de junio, en el municipio de San

Los periodistas como en tiempos de Martí con el caballo enjaezado

Los periodistas como en tiempos de Martí con el caballo enjaezado

 

Los periodistas de Pinar del Río, en el extremo occidental cubano, en su andar hacia el VIII Congreso de su organización profesional demostraron que, como en los tiempos de José Martí, siempre están con el caballo enjaezado para la pelea.

Cuando solo faltan las reuniones de las provincias capitalinas y los bloques de la prensa nacional, los Vueltabajeros hicieron su balance que incluyó desde el VI Congreso a la fecha, eligieron su dirección provincial que ratificó al licenciado Félix Témerez como presidente, eligió su Comisión de Ética y a la delegación al congreso fijado para julio.

En el debate se abogó por la superación profesional, el enfrentamiento a la guerra mediática dirigida desde los Estados Unidos y la utilización adecuada de las nuevas tecnologías al servicio de la sociedad.

Tubal Páez, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba explicó que se celebraron 170 asambleas de base y hay coincidencia en los planteamientos de los trabajadores de la prensa y una vocación de servicio público.

Pinar del Río es una de la provincia donde más se ha fortalecido la labor de cobertura periodística, con corresponsalías locales de radio y televisión en todos los municipios, aparte de los órganos provinciales y las corresponsalías de medios nacionales.

Nueva dirección en la UNEAC

Nueva dirección en la UNEAC

Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, finalizó el VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) que desde el primero de abril reunió cerca de 400 creadores de todo el país en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Raúl recibió de manos de la artista Flora Fong el diploma de Miembro de Mérito de la UNEAC que se le confirió a Fidel como propuesta del plenario.

 

Se le brindó también un homenaje a la ensayista y crítica, Premio Nacional de Literatura, doctora Graziella Pogolotti, quien sesó sus funciones en la presidencia de la Unión y fue nombrada asesora permanente del Consejo Nacional de la UNEAC aunque según informó Miguel Barnet pasará a desempeñar otros cargos. Acerca de ella dijo el Ministro de Cultura Abel Prieto: "Graziella es la conciencia siempre lúcida, siempre alerta, de toda nuestra cultura".

 

"La UNEAC tiene que mantenerse viva, activa, influyendo. Necesitamos una UNEAC que se caracterice por promover de modo permanente el debate", dijo el también escritor Abel Prieto en su discurso de resumen, luego de referirse a los dictámenes de las comisiones de trabajo que sesionaron en los días del Congreso, en el que también recordó las grandes inversiones que desde 1998, fecha del anterior Congreso de la Unión, acometió la Revolución en favor de la cultura cubana, entre ellas el Teatro Auditorium Amadeo Roldán, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Escuela Nacional de Ballet, las escuelas de arte de Cubanacán, las 15 nuevas escuelas de instructores de arte, los Estudios de Animación del ICAIC, el multicine Infanta, el proyecto Universidad para todos, dos nuevos canales de televisión y dos imprentas.

 

"Hay que librar una batalla contra los modelos coloniales, debemos crear en nuestro pueblo referencias culturales sólidas", afirmó al citar experiencias exitosas en este empeño como la Feria Internacional del Libro, que este año puso a disposición de los lectores 8 000 000 de ejemplares, el programa Lecturas de Verano, la Noche de los libros y la campaña Leamos más. Al decir del Ministro de Cultura, estos son ejemplos que debemos mantener y que son muestra de una "mayor democratización de la cultura, pero sin chapucerías, sin deformaciones".

Barnet les reafirmó a los reunidos que Fidel ha compartido todos los momentos del Congreso y ha seguido las intervenciones. Recordó la carta que el Comandante enviara a los delegados y se mostró agradecido en nombre de todos por la más reciente colección de la Biblioteca familiar que se entregó en su nombre a los presentes en la sala del plenario.

 


 

La nueva dirección de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba fue presentada en esta última jornada del VII Congreso, donde también fueron elegidos los presidentes de las asociaciones, que forman parte del ejecutivo de la organización, así como los representantes de la UNEAC en las 14 asociaciones de provincias. El escultor José Villa Soberón ocupa el cargo de Vicepresidente Primero, al tiempo que fueron designados como Vicepresidentes el escritor Senel Paz, el realizador Rudy Mora, el crítico de teatro Omar Valiño, el músico Roberto Valera y la musicóloga Cary Diez. En los cargos de Secretarios se eligieron la actriz Eslinda Núñez y el escultor Omar Felipe Mauri, y como miembros del ejecutivo la escritora Aida Bahr y la realizadora Magda González. Como presidenta de la Asociación de Escritores fue elegida la Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón. Guido López Gavilán resultó electo por la de Música, Carlos Padrón por la de Artes Escénicas, Rosalía Arnáez por la de Cine, Radio y Televisión, y Lesbia Vent-Dumois por la Asociación de Artes Plásticas.

 

Luego de cuatro días en sesiones, no solo se renovó la estructura de la organización, sino además salieron propuestas concretas para el trabajo con otras áreas de funcionamiento del país, como la enseñanza, los medios masivos de comunicación, la economía, el turismo, la arquitectura, la relación con los jóvenes creadores y la proyección nacional e internacional del arte, entre otras.

 
 

Artista pinareño Humberto el negro obsequia un cuadro

Artista pinareño Humberto el negro obsequia un cuadro

Ya en la despedida, Raúl agradeció el obsequio de sendos cuadros a los pintores Humberto Hernández Martínez y Vicente Hernández Hernández, dedicados a él y a Fidel, y se dirigió a los delegados: "Este ha sido un Congreso con mucha discusión, pero para eso luchamos, para esa diversidad de opiniones... pues de las mayores discrepancias saldrán las mejores soluciones".

Hola, amor

 

Hoy es el día de San Valentín; para otros, simplemente, el de los enamorados. Son muchas las leyendas que se tejen para explicar el origen de la celebración, cuando es tan natural que todos los amantes tengan su momento.

 

No debiera ser un día. Es demasiado poco, el amor reclama espacio, dedicación, perseverancia. Si no, se marchita, como la flores abrazadas por el sol y carentes de agua.

 

El amor se puede comparar con las rosas. Sí la pasión es ardiente, afiebrada, pero no constante, se eleva sublime, acentúa los colores y luego, mustia, suelta los pétalos, como las hojas vencidas del calendario, que ya a nadie interesan.

 

Los enamorados deben reclamar los trescientos sesenta y cincos días del año. ¿Por qué solo un día? Si amar es uno de los pocos motivos en la vida que nos alegra el espíritu perseverantemente; convierte en dóciles a los compulsivos; agiganta a los pequeños; embellece la fealdad; hace tan alegre al gris, como al rojo o el azul; el frío desaparece en cuanto a la amada ofrecemos nuestro abrigo y los peligros decrecen, aunque ruja el león o el volcán vomite lava.

 

Quién no se siente caballero andante, sin armadura ni adarga, solo si es bien correspondido. Qué dama no se considera personaje de novela, ante el galán que se aproxima. Incluso, es el momento que más travesuras se hacen, después de haber abandonado la niñez.

 

Sé de gente de corazón adusto, que lo considera nimiedades; son tan materiales y supuestamente adultas, que aman por plan de trabajo; hombres que no regalan una flor, para que no duden de su virilidad, y mujeres, tan ataviadas de petulancia, como trozos de roca enfundadas en ropaje femenino. A esa gente le es difícil enamorarse, no festejan, porque no está en su “plan de tareas”.

Para obsequiar una rosa, escribir un poema o pronunciar un elogio cualquier día es posible. No tiene que ser un regalo lujoso, hay quienes se conforman con un beso, una caricia o simplemente una palabra de amor.

 

No es precisamente lo costoso lo que más recompensa; es el amor lo que menos cuesta y tiene más valor que el oro y las perlas. A veces se agradece mejor una tierna mirada, un acto de respeto o una erótica entrega, respaldada por la eterna fidelidad.

 

Un día como hoy, es momento de consagración a la pareja. No se trata del amor a la madre, a la hermana o a la amiga, otras celebraciones hay para ellas. Si hay un regalo material, bienvenido sea, pero el espiritual no debe faltar. Aunque sea ese franco saludo: Hola, amor.

 

Y no olvidemos la frase  “Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.”

El mejor regalo para un fin de año

El mejor regalo para un fin de año

El mejor regalo que pueden recibir los padres es tener a sus hijos cercanos y eso ocurrió este fin de año en Dimas, porque se cumplió el viejo anhelo de contar con una secundaria básica en su terruño.

A Pedro Miranda se le acabaron las principales preocupaciones, porque terminaron los viajes quincenales al municipio de Sandino para ver a Leydi, su hija, estudiante de octavo grado de la flamante escuela Combate La Manaja, inaugurada el pasado 22 de diciembre, Día del Educador.

Este hombre tenía que desembolsar más de 250 pesos todos los meses para la atención de su hija en sufragar transporte, muy deteriorado en su zona, alimentación y otras vituallas.

“Con la secundaria aquí todo es ventaja, pero más aún por la cercanía con ella, porque a veces teníamos un camión para los viajes, pero en otras no.”

Belkis Esquivel también es una madre favorecida por la confortable instalación, porque Yoelmis Moreno –su retoño- también de octavo grado, duerme en casa todas las noches. “Es el mejor regalo de la Revolución a los niños y padres de la comunidad: ahora solo nos queda exhortarlos a que la cuiden, porque es una maravilla.”

Como un pedazo de cielo

En la agreste geografía de la costa norte, con el mar por un lado y las elevaciones de pinares y las tierras rojas por el resto, la nueva escuela es como un pedazo de cielo en medio del verdor, sus instalaciones pintadas de azul contrastan con el entorno, y es lo que más combina con el sistema educacional de la zona, que cubre ya desde el nivel de círculo infantil hasta la enseñanza media.

La magnificación podría parecer exagerada, pero realmente no lo es para quien conozca el alejado paraje donde llegar es difícil y comunicarse peor.

En nuestra visita nos atendió Juan Fernando Fontanella, el subdirector de trabajo educativo, quien inmediatamente nos hizo una radiografía del colectivo estudiantil que hasta hace solo unos días funcionaba en el campamento de Pioneros de Punta Colorada con el nombre de secundaria Elena Fernández de Castro.

La matrícula actual son 298 alumnos (aunque el proyecto permite 323) que se subdividen en 84 de séptimo grado, 106 de octavo y 108 de noveno, procedentes de los Consejos Populares de Dimas, en condición de seminternos, y los demás de Macurije, La Ceja, El Roble y Montezuelo que colectivamente cuenta con una decena de escuelas primarias.

El criterio generalizado es que este centro mejorará la retención y el rendimiento escolar, porque hay un mejor estado de ánimo de padres y alumnos, especialmente un mayor vínculo escuela familia que contribuirá al trabajo educativo.

La promoción también se verá beneficiada, pues anteriormente si un estudiante tenía que asistir a un turno médico perdía una semana, ahora solo interrumpiría una sesión de clases, lo mismo ocurría si el día del traslado estaba indispuesto, porque no es fácil en esa zona trasladarse a Sandino con medios propios.

Ratificando lo anterior

Como ratificación del criterio anterior tenemos la opinión de Carmen Rosa Suárez, secretaria docente: La retención estaba al 96,4 por ciento, pero creo que ahora hay condiciones para el ciento por ciento.

Esto facilita la entrega pedagógica, que es el paso de una enseñanza a otra, y en nuestro caso empieza en el círculo hasta la secundaria, aunque mejor es la posibilidad de caracterizar a la familia por el vínculo diario y directo con ella y eso incluye al estudiante.

La promoción del primer corte estuvo al 99,7 por ciento, pero aspiramos mejorarla, al igual que la asistencia que estuvo casi al 94 por ciento.

Con el apoyo del territorio de Sandino tienen el claustro completo y Mantua mantiene en la actualidad 19 jóvenes profesores en formación para reforzar sus tres secundarias básica actuales.

La edificación

La edificación es el fruto de un proyecto muy bien concebido que nació de la colaboración y el esfuerzo de la Empresa Municipal de Tabaco de Mantua, el Grupo Empresarial de la Construcción provincial, más el apoyo de la Brigada de Mantenimiento y Construcción del Poder Popular, la Agrupación de la Vivienda y el aporte voluntario de los consejos populares próximos.

La infraestructura es de 12 aulas, para 30 estudiantes cada una, cuatro dormitorios, la cocina con comedores para alumnos y trabajadores, cuatro laboratorios, dos de computación con 20 máquinas y todos sus accesorios, un teatro con 240 lunetas y una enfermería.

En cuanto al equipamiento tienen su módulo de audiovisuales, magníficos recursos en la cocina, grupo electrógeno en proceso de instalación e inclusive teléfono, algo muy apreciado en un lugar donde solo existe uno para toda la comunidad.

 

 

En asuntos de felicidad…

En asuntos de felicidad…

La felicidad no es una meta; es un estado de satisfacción. No puede ir al plan de trabajo, ni alcanzarse por imposiciones. No es feliz el que más tenga, sino el que disfrute lo que posee, aunque siempre sea inconmensurablemente menos que los demás.

Para ser feliz no basta tener dinero. Ni otras riquezas. No son necesarios un auto y una buena casa. La muestra es que el pobre cifra sus esperanzas de ser feliz para cuando tenga dinero, pero ¿y el rico que lo tiene, pero no es feliz, cómo lo resolverá?

La salud sí es necesaria, y ese es el punto de partida hacia la felicidad; la deben acompañar un respeto hacia los ajeno y a uno mismo, una permanente sonrisa y el espíritu solidario sincero, no el aparente.

La felicidad no se encuentra en los lugares a donde vamos: siempre la llevamos dentro. Quiere decir que puede estar en el desierto o en las grandes ciudades; en el barrio pobre o en la cima de la montaña; a orillas del mar o en la selva agreste.

Hay personas que viven rodeados de comodidades, pero no son felices, les falta corazón, ese órgano que fisiológicamente bombea sangre, pero espiritualmente nos hace amar a los demás, respetar los sentimientos contrarios y nos hace soberanos para decidir en que jardín encontrar rosas.

También les puede faltar cerebro para las decisiones atinadas, para respetar ideas ajenas, para aceptar las opiniones de los demás, aunque le parezcan inverosímiles, para poder discernir sin envidia y pensar con claridad.

Por eso debemos pensar que hoy será siempre el día más bello; que lo más fácil en la vida es equivocarse y que nuestro mayor obstáculo es el miedo. No debemos olvidar que el peor de todos los males es el egoísmo y que la distracción mayor es el trabajo.

Para se felices debemos tener presente ser útiles a los demás, relegar el mal humor y repletarnos de optimismo para obtener la necesaria paz interior. El problema está en que si no sacamos al mentiroso que como humanos podemos llevar dentro y extirpamos el rencor, difícilmente alcanzaremos a ser felices.

Y cuando afirmo esto último es porque la convivencia me ha demostrado que estamos rodeados de un mar de ellos, que tienen una extraordinaria capacidad para el engaño y viven con las citas de clásicos en los labios, cuando apenas conocen las obras.

En los estudios se considera que la forma más rápida de llegar es la recta y en la vida la vía expedita es el camino correcto, porque a ambos lados vamos sembrando amor, tranquilidad, confianza, esperanzas. A la par que vamos desbrozando los marabuzales de la incompetencia.

La meditación es necesaria, no se puede ir por la vida arremetiendo contra todos y viendo manchas negras en los soles que nos rodean, criticando lo que no nos resulta conveniente y mientras, no aportamos a las soluciones que es lo más saludable.

No se trata de frases hechas ni palabras huecas, si las razonamos y más que eso, si profundizamos en su contenido en la práctica diaria, veremos que la felicidad puede ir junto a nosotros si nos lo proponemos.

Es necesario despertar al Pequeño Príncipe que llevamos dentro, sí el mismo que está en el libro de cuentos, y que nos aporta más enseñanzas que los años vividos, porque es la sabiduría acumulada de la sociedad.

La felicidad no es tratar de alcanzar a cualquier precio lo que nos falta, sino de disfrutar con intensidad lo que tenemos.

Recién encontré un pensamiento, no sé de quien es, que merece cerrar este trabajo: “Una persona feliz no es alguien que se halla en una determinada serie de circunstancias, sino mas bien alguien que adopta una determinada serie de actitudes”.

No hay fuerza en el mundo, por poderosa que sea, que nos haga cambiar una opinión, si la consideramos justa; nadie tiene que pensar por nosotros, cada cual tiene su cuota de inteligencia para defender una causa noble; la violencia puede destruir lo físico, pero no puede borrar el sentimiento, ese perdura, cae y resucita, hay que respetar las armas que cada uno decida en el combate, no somos omnipotentes, quizás la rosa haga más daño que el sable.

SonrienteTriste

Nuestra querida y vieja Pinar

Nuestra querida y vieja Pinar

Primero los guanahatabeyes, indígenas con secular atraso según los investigadores; luego los peninsulares españoles, seguidos de los criollos con el germen de la incipiente nacionalidad cubana, más la mezcla con negros que atados de pies y manos traían de África para sacar el azúcar de la caña y luego, como piezas desechables, abonar los fértiles campos.

A esos se sumaron chinos y mucha gente de desconocidas nacionalidades que se fueron confundiendo en el gentilicio de vueltabajeros, para dar al país una provincia -hace 436 - que con su origen tan pobre se ganó el apelativo de Cenicienta.

Pero Cenicienta de ropas y joyas, aunque rica en ideas y pensamiento, en historia y patriotismo, porque de su seno salieron Tranquilino Sandalio de Noda, Rafael Morales, Cirilo Villaverde, los hermanos Lazo, Isabel Rubio, Adela Azcuy, Magdalena Peñarredonda hasta formar una constelación de hijos ilustres para orgullo de los pinareños de hoy.

Quizás su andar fue lento, tardío, aunque su suelo fértil fue preferido por los tabacaleros, que por los avatares políticos se movieron desde La Habana hacia el oeste; es probable que en los inicios las personas acomodadas como se le llamaba antiguamente desconocían de las bellezas de Soroa, Viñales y todo el lomo de la cordillera de Guaniguanico, a cuyo pie reposan los hermosos valles.

 

Pues así nació Pinar del Río, en sus inicios Pinal, pero que en nada le afectó esa modificación de nombre, y sí los daños que sufrió en la llamada República que medió entre la salida de los españoles en 1898 y el triunfo de la Revolución en 1959.

Y aunque el asunto que nos convoca hoy es de alegría, no podemos olvidar que en el sufrido Vueltabajo se ensañó el general Valeriano Weiler, cuando dictó su Bando de Reconcentración para privar a los insurrectos mambises del apoyo de los campesinos y de los poblados mal llamados urbanos.

Sin embargo, esa sangrienta medida fue transitoria y ahora, 140 años después, los pinareños que heredamos esa historia acumulada de indios, españoles, criollos, mestizos, festejamos cuando el 10 de septiembre de 1867 la Reina de España libró el real Decreto para conceder a Pinar del Río el título de Ciudad.

No serán fiestas fastuosas, al parecer los pinareños de ahora no hemos sido capaces de lograrlas; tampoco habrá derroche de recursos, ni verbenas, tómbolas y ferias, pero sí estará de fiesta el corazón de cada ciudadano, que independientemente donde se encuentre, recodará con nostalgia a su Pinar o al Vueltabajo querido, con su río Guamá, que aunque modesto es nuestro Sena, Nilo, Támesis, Danubio o Mississippi.

Dulce María cuente usted de su Siglo

Dulce María cuente usted de su Siglo

Conversar con Dulce María Rojas Pérez es como leer una versión criolla y simplificada de Cien años de soledad, por ese lenguaje espontáneo que durante un siglo la ha acompañado, a decir de ella “nacida en los montes del Guayabo y criada en charco El Roble, donde era tan lejos que no oías cantar el gallo del vecino”.

Con una envidiable memoria, una salud pródiga, “por tanta naranja y coco que comí en mi infancia”, y el amor de los suyos que son bastantes, ha vivido 100 años sin soledad.

A las faldas de Dulce María se aferraron durante el siglo y un día que ha vivido, su cumpleaños fue ayer 30 de agosto, siete hijos, 25 nietos, 40 bisnietos y cinco tataranietos.

Hoy, en el calor del hogar de su hijo Ricardo y su nuera Olga Corrales, en el reparto Montequín, de Pinar del Río, viajamos al pasado de una provechosa vida, repasando un poco de historia sin que faltara el humor, las lecciones patrióticas y la sinceridad.

Primero debo aclarar, antes de partir en este humano periplo por lo más extremo del país, que la escritura es mía, pero… indudablemente el relato oral casi sin arreglos es de ella.

¡ Ay! que me muerde

 
 

Al escuchar el clic de la grabadora de la colega de la radio, Dulce María se interesó por el pequeño y raro aparato, pero al saber lo que era, sólo exclamó: “¡Ay!, que me muerde”.

“Mis padres fueron Tata Rojas y Pastora Pérez, pero me criaron dos viejos que no tuvieron hijos: Elena Quintero y Juan Cuellar. Yo nací el 30 de agosto de 1907 en el Guayabo, en Mantua; luego fuimos para charco El Roble, después para Montezuelo y cuando me casé fui a vivir para el barrio Juan Gómez, en la carretera de Guane.

“Nosotros éramos pobres, pero no indigentes. El viejo tenía dos caballerías de tierra sembradas de naranja y cocos junto al río, que vendía los días de fiesta en Mantua, como el cinco de agosto que es el día de la Virgen de las Nieves.

“El almuerzo casi siempre era vianda con manteca, pero para la tarde teníamos un bocado bueno… ¡ah!, un día no había ni arroz y yo dije ¿qué pongo a la mesa? Pensé, ojalá que mi novio se demore hoy y no llegue en horario de comida, pero fue el día que más temprano llegó.

“Le dije ¿y a ti qué te pasó que madrugaste tanto? Se rió y dijo: ´te traje el dinero pa’la boda´.

“Eran 10, 20, 60 pesos, cogí y le di 10 pesos a mi hermano y lo mandé a buscar comida, tasajo, arroz… cuando los dependientes vieron 10 pesos se les querían salir los ojos.

“Papá a cada rato mataba un caimán para comer y cuando lo hacía le regalaba un cochino a los monteros”.

Un baile con Machado

“Allá donde vivía no había diversión, mis amigas de juego eran las hijas de Quendo Piña y de Mongo Acanda, cuando íbamos a pasear por el campo, era una especie de fiesta.

“Pero hubo un baile en Mantua y vino el Presidente de la República, creo que Machado. Traía dos hombres atrás que todo lo estaban mirando. Bueno bailé una pieza con él.

“No, no, allá no había escuelas. La vieja que me crió sabía leer pero no escribir. Una vez una pareja de guardias que iba por allá me regaló una libreta, un libro, una pluma y un pomo de tinta, pero al final aprendí en Montezuelo con una maestra que yo la ayudaba, por cierto ahí fue cuando vi por vez primera un cepillo de dientes.

“Imagínese, yo me lavaba los dientes en el río con arena. Pero me llamó la atención el hisopito que tenía la maestra y un tubito de pasta... al fin supe que era su cepillo”.

Fidel es mi padre

 
 

La Revolución fue un amanecer para muchos cubanos, por eso al invocarle el nombre de Fidel, Dulce María reacciona como un resorte: “ese es mi padre”, y comienza a dar riendas sueltas a los recuerdos.

“Cuando triunfa la Revolución me mandaron a buscar para trabajar en la creche de Juan Gómez, porque allí había gente que parecía no era de confianza.

“En esa época me preguntaron si quería pertenecer a la Federación y pregunté para qué servía. Me dijeron, ´para ayudar a la Revolución´, entonces les dije ¡ah!, póngame en el uno”. Hoy atesora su carné no. 45963 con fecha 30 de octubre de 1960.

“En 1966 me hicieron militante del Partido –su carné con fecha del primero de enero de ese año y número 15750, lo guarda como un trofeo– y empecé a cocinarle a Orlando Lugo Fonte, pero un día me dijeron: ´Dulce María no tienes que trabajar
mañana porque viene Fidel´.

“Y les dije, ah sí, si no puedo ver a Fidel no vengo a trabajar más nunca al Partido…así que cocinen ustedes. Yo quiero aunque sea pararme en la puerta.

“Lo vi, de lejos, pero lo vi. Trajeron su comida, yo estuve allí, cuando terminaron me dieron una lata de aceite: ´mire para que le haga la comida a su marido y a sus hijos´.

“Pasó el tiempo, terminé allí y volví a trabajar en la creche. Y me sucedió lo mismo porque venían los padres de Camilo a visitar el barrio Juan Gómez. Pero les dije, que va, se equivocaron, si quieren no cocino, pero vengo a verlos”.

Al término de un siglo

“Nosotros fuimos cuatro hermanos carnales: Coco, Fefa, Matea y yo, más dos medios hermanos, Rogelio y Casimiro…”.

La plática fue corta, como para no agotarla en los preparativos de su cumpleaños, cortó su cake que amorosamente le preparó la familia, jaraneó con que su porción era la más pequeña, nos contó de cuando empezó a coser a mano, de sus habilidades.

Probablemente la conversación no fue tan hilada, lógicamente hay un siglo por el medio, pero su contenido es honestamente fiel, ojalá muchos pudieran recordar como lo hace Dulce María, que es como un libro abierto al que debemos acercarnos de vez en cuando, para aprender lo mucho que nos falta.

Barbera, él único

Por Ramón Brizuela Roque

Cada pueblo tiene un personaje célebre y en Minas de Matahambre no podía ser distinto, aunque ya de Manuel Pérez solo hablan los viejos y alguno que otro forastero que se deleitó con sus locuras.
Él no me perdonaría en este réquiem si no lo llamara por su nombre Manuel Barbera y Pantaleón, extraído no se de que cofre de recuerdos, porque de libros dudo los haya conocido.
Sin dudas un individuo simpático, que envidiarían muchos humoristas de hoy, porque dominaba el sarcasmo como todo un maestro, era capaz de hacer reír una piedra y todo con la mayor seriedad del mundo.
Amigos no sé si tuvo, aunque mucha gente lo apreciaba; se llevaba bien con el Cazalla, un aguardiente de la época que calentaba el gaznate y le permitían escenificar cualquier película del oeste.
Con una ortografía oral bien precaria y un inglés artesanal, de propia fabricación, rememoraba a cada actor del otrora espléndido Hollywood: John Wayne, su preferido, Kirk Douglas, Burt Lancaster y Gary Cooper, con un dominio absoluto de la trama de cada westerms, que disfrutó hasta la saciedad en el cine de su Matahambre natal.
Con una gracia natural, al estilo de la picaresca española, que para él hubiera sonado esto a mala palabra, recordaba su accidente automovilístico en una primitiva guagua cuando ascendía la Loma del Viento, y donde lamentablemente se “salvó” San Lázaro, para él el viejo Lázaro, un hecho que desbancó su economía porque traía los santos de yeso para vender en las Minas y de las cajas de cartón maltrechas, solo quedó el recuerdo y un polvillo matizado en diferentes colores.
El comercio fue uno de sus entretenimientos: también vendía almanaques cuando se aproximaba el fin de año; calendarios de los que tenían santos o la imagen de Jesús; algunos con fotos de chicas importadas, rubias con poses americanas…
Aunque su mayor divertimento fue el trabajo duro, que lo disfrutaba y era una fragua que alimentaba su espíritu, lo mismo guataqueando un patio que una pestilente zanja, la cuadra de los caballos de la Guardia Rural o bañando a las mismas bestias, no me refiero a los soldados.
En ese cuartel tuvo una mala experiencia. Un día maltrataban a un preso porque sospechaban de una acción revolucionaria cometida por él, sin embargo Barbera se enfrentó al Sargento de Puesto y le dijo: Dejen a ese que el que dio candela fui yo… En sus escenificaciones frente al bar Mayor rememoraba… “y me dieron una tremenda patada por el … que salí chillando.”
Y sin embargo, quién lo iba a decir, cuando triunfa la Revolución Barbera fue a parar a las Minas del Frío, en Oriente, donde se enroló como soldado, él juraba que como Sargento de Cocina, donde pasó algunos meses hasta que un día se personó ante los jefes y pidió un “pase de por vida”.
La crítica de Barbera era incisiva, no había cosa que lo incomodara más que un vago o un bitongo, palabra de moda en su época; aunque también fustigaba con látigo más duro.
Una anécdota es cuando simulando hablar por teléfono con un dirigente de la provincia, desde un árbol próximo a las oficinas de la empresa minera, el decía. “Si, le prometo mandar 100 obreros y un jefe para cortar caña.” Pero al pasar el tiempo y aumentar la acumulación de vehículos automotores, sentenció:” Mire, por lo que veo aquí, lo que voy a mandarle son 100 jefes y un obrero, y ese soy yo.”
Para algunos estaba loco, para otros era simpático. Escritores que visitaron Matahambre en su época recogieron no pocos apuntes sobre él, sin embargo para el pueblo simplemente era Barbera, hermano de Navaja y Belén, el tío de Maco y Chapotín. O el vecino de Nené y Raúl Martínez, glorias de la pelota minera.
La pelota: este último detalle ayudará a Barbera a meterse en la historia, delicia que no buscó, pero ya es objeto del capítulo de un libro de nuestro autor Juan A. Martínez de Osaba, el mismo minero que ya ha dado otros jonrones literarios con Casanova y Linares.

Recibe Omar recompensa a su consagración

Recibe Omar recompensa a su consagración

Aunque sus hijos no han seguido sus pasos: Lázaro, pintor artístico y Luis, Camilito, él se mantuvo fiel a los derroteros del magisterio, que heredó de su padre.

Es probable que Fidel Lemus Mirabal, en su época de maestro en La Palma y hasta director municipal de Educación, no imaginara lo bien que su hijo Omar aprendería la lección.

La otra herencia bien estimada, es la de revolucionario, que le llegó en la enseñanza de su tío Jesús Lemus Mirabal, mártir palmero que ofrendó su vida en el enfrentamiento a una salida ilegal frustrada en los primeros años de nuestro proceso emancipador.

El diseño, la Física y la dirección

Su nacimiento fue en La Palma en 1966, pero su tiempo de adolescencia y juventud lo gastó en las calles de Pinar del Río; al principio en la primaria Roberto Amarán, luego en la secundaria Julio Antonio Mella y después la culminación en el politécnico Primero de Mayo, de donde salió con su título de técnico en Diseño.

En una secundaria básica de San Luis comenzó a impartir Física, aunque todavía no estaba contagiado por la pegajosa fiebre del magisterio, pero le dio experiencia.

La vocación magisterial le llegó después y lo llevó a titularse como Licenciado en Educación, especialidad de Física y Astronomía, aunque otra gran adquisición de San Luis fue Olga, su esposa.

Por supuesto, su vida es más rica, pero desde el curso 1997-98 que comenzó a dirigir la secundaria básica urbana Carlos Ulloa, del Reparto Hermanos Cruz, tuvo que desdoblarse en muchas formas para poder atender las más diversas tareas.

Soldado de todas las trincheras

Por su juventud no pudo asistir a muchas tareas heroicas de la Revolución en sus primeros tiempos, pero está satisfecho de haber combatido en otros no menos importantes frentes desde las filas de la UJC y el Partido, además de ser un abanderado del perfeccionamiento educacional, piedra angular en la Batalla de Ideas.

Sí de su currículo tuviera que extraer éxitos, preferiría tomar los resultados del último curso escolar, porque su secundaria -así con todo el sentido de pertenencia- a pesar de su elevada matrícula de 1 192 alumnos terminó con cifras exitosas.

Por ejemplo, de sus 485 alumnos de noveno grado se presentaron 85

a examen de ingreso para el IPVC Federico Engels y aprobaron 40, más los seis que lo obtuvieron por vía de concursos, permitió que el 54 por ciento ingresara, mientras que otros 12 fueron para los Camilitos, una nutrida representación para el politécnico de Informática, otra para los preuniversitarios en el campo y 41 para el pre pedagógico, donde se superó con creces compromiso inicial.

Lo anterior lo hace expresar con satisfacción: “En estos momentos creo que sentido general está garantizada la formación de docentes para enfrentar los cambios estructurales que aspira la dirección del país en Educación.”

Un hombre de ideas

Omar Lemus Mirabal, nuestro entrevistado (fíjense que coincidentemente lleva los mismos apellidos de su padre y tío), es un hombre de ideas, con criterios muy definidos, convicciones arraigadas y capacidad de expresar sus sentimientos con la mayor honestidad.

Por eso, cuando le inquirimos qué es lo más difícil actualmente para un educador, aclara: “…imponerse a la situación económica actual y salir adelante, si tenemos en cuenta que debemos mantener una familia con la mayor honradez y decoro, incluso faltándonos a veces el tiempo para atenbderla, porque debemos trabajar y superarnos constantemente.”

El razonamiento parte de una lógica, un educador no solo tiene que comportarse como tal en el aula, sino en todos los momentos de la vida y según las referencias, Omar vive consagrado a su labor.

Como parte de su formación profesional realiza una maestría en la Universidad Pedagógica pinareña, que deberá culminar el año próximo, de la que ha recibido un caudal de enseñanzas porque vincula la interacción de la familia y la escuela.

“Esta maestría –dice- me ha aportado mayores conocimientos sobre la familia, y puedo apreciar que apoya más a la escuela y en esa conjugación se fortalecen los preceptos de nuestra educación; estimo que de la familia depende el 50 por ciento de la calidad de la enseñanza.

“Las Escuelas de Padres son una valiosa ayuda y han elevado el prestigio de nuestro centro, a la vez que las familias pinareñas son cada vez más receptivas a nuestros requerimientos.”

El valor de un premio

“Para mi este premio es un reconocimiento a toda mi vida, pero más que eso es a mi familia, porque no siempre se tiene en cuenta el gran apoyo que deben darnos los nuestros en este tarea que exige tanta dedicación y horas de ausencia del hogar, pero además este galardón es un reconocimiento a todos los educadores que se vinculan a nuestra escuela, a los alumnos y a las muchas familias que nos han permitido cumplir todos los objetivos.”

Lógicamente no es un reconocimiento aislado, es un eslabón que se añade a larga cadena de trabajo, entre ellos los 10 años en la dirección general de la Carlos Ulloa, que se suma a galardones como Distinción por la Educación Cubana, cuadro destacado a nivel municipal y provincial, trabajador ejemplar por más de 15 años, merecedor de la medalla de Hazaña Laboral, a los que se agrega la condición de Director con calificación Muy Bien durante una década y un sinnúmero de de gratificaciones de organizaciones de masa y sociales.

En un currículo tan extenso solo tomamos los ejemplos más sobresalientes, como muestra de que en nuestro sistema de Educación hay mucha gente valiosa empeñada en formar a un ciudadano mejor, y como muestra de que nuestros hijos, marchan junto a herederos de Varela, Luz y Caballero, José Martí y otras muchas luminarias del magisterio cubano, que quizás aún por su juventud no lo hayan podido demostrar.

Hallazgos en suelo pinareño enriquecen flora universal

Hallazgos en suelo pinareño enriquecen flora universal

Por Ramón Brizuela Roque / Fotos: Héctor Figini

El hallazgo en suelo pinareño de tres especies de plantas de las familias de las mirtáceas, enriquece los catálogos de la flora universal, y lo que como primicia publica hoy en exclusiva Guerrillero, se oficializará próximamente en la revista científica de referente mundial Willdewia, del Jardín Botánico de Berlín.

El descubrimiento más reciente, informa el doctor en Ciencias Armando Urquiola, director del Jardín Botánico de Pinar del Río, se produjo el pasado 20 de enero, durante una exploración a un lugar poco frecuentado en la Sierra de Galeras, en Viñales.

En la cresta del mogote encontraron la planta, que después de revisar la colección de literatura del herbario nacional se concluyó que era una especie distinta para la ciencia.

Se trata de un arbusto de entre dos y tres metros, parecido a parientes cercanos del mismo hábitat, pero con diferentes formas en las hojas y en el fruto. En la clasificación se inscribe como Psidium mogotera Urquiola & Novo.

Otro hallazgo, de hace un año, pero no divulgado todavía, es del género Plinia, de las que existen otras seis especies en Pinar del Río, distribuidas en mogotes, pizarras, serpentinas y arenas blancas, lo cual indica que es un género cuyos individuos evolucionan en los distintos substratos que conforma el mosaico edáfico vueltabajero.

Fue un hecho casual porque se buscaba a la Plinia orthoclada, muy escasa en arenas blancas y en peligro crítico de extinción, y resultó sorprendente el encuentro de esta hermana, aunque muy distinta en tamaño, color del fruto y un involucro de brácteas acompañando a las ramas jóvenes y a las flores.

Los científicos decidieron entonces nombrarla Plinia involucrata Urquiola & Z. Acosta.

La última es la mirtácea mosiera, que su esbozo fuera iniciado por el investigador alemán Johannes Bisse, en la década del 80 del siglo pasado, pero al fallecer en un accidente en 1984 concluyó la clasificación el doctor Urquiola.

El nombre científico es Mosiera occidentalis Bisse ex Urquiola y se localiza en los suelos de pizarra de Pinar del Río, San Juan y Martínez, Guane y Mantua. Esta es la de ubicación más occidental de las 20 especies cubanas de su tipo y a ello debe su nombre.

En el caso de los tres descubrimientos, como son plantas raras, escasas y en peligro de extinción, el Jardín Botánico pinareño lleva una estrategia ex situ –como se llama técnicamente– para hacer trabajos de restauración en el hábitat natural de las especies.

Aparte de lo novedosas para la flora universal, también es significativo que se continúen estos hallazgos, cuando Cuba ha sido una de las floras más estudiadas, por ser la isla oceánica de mayor número de especies endémicas, con más de 3 000.

Ello se debe a que existe personal especializado suficiente a partir del triunfo revolucionario para continuar las investigaciones que antiguamente iniciaron destacadas figuras como Juan Tomás Roig, Julián Acuña y los profesores del colegio La Salle, hermanos León y Alain.

La razón del interés de botánicos de diferentes partes del mundo puede ser, entre otras cosas, que en el país las montañas no son tan elevadas y no existen fieras ni animales venenosos, lo que permite realizar la labor sin riesgos.

Wilfredo, el incendiario

Wilfredo, el incendiario

Por Ramón Brizuela Roque Fotos: Cortesía del autor


-El fuego es amigo del hombre, pero puede ser su mayor enemigo.
-Nerón quemó a Roma y recibió una rechifla histórica y universal.
-Cuando una persona incendia un bien patrimonial lo conducen a los tribunales.
-Wilfredo se convirtió en incendiario y lejos de reprimirlo, la Universidad lo premia: ahora es Doctor en Ciencias.


¿Quién es este hombre de singular historia, que apuesta a las bondades del fuego, no solo en interés de su provincia, sino de todos los bosques del mundo?
Luis Wilfredo Martínez Becerra nació en la llanura del sur pinareño, bien pudo haber sido cosechero de tabaco o ingeniero agrónomo; pero su amor por los bosques inclinó la balanza hacia la especialidad forestal, aunque en ambos mundos tiene asegurado un provenir: hace 22 años se hizo ingeniero, luego en el 2004 fue máster y ahora es Doctor en Ciencias Forestales.
Profesor de la Universidad Hermanos Saiz, de Pinar del Río; eventualmente ha impartido docencia en la Facultad de Montaña y actualmente jefe de colectivo de la asignatura Forestal uno en la Unidad Docente de ingeniería forestal, en San Andrés de Caiguanabo, ha entregado sus últimos 22 años a la tarea de enseñar e investigar.
En su currículo apreciamos que durante el período 1996-98 ejerció en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial; participó en un proyecto de estudio en la Universidad de Castilla La Mancha, en España sobre la ecología del fuego y en un taller internacional en Belice, con otros representantes de diez países, en quema prescrita en áreas protegidas.



Quemar poco para preservar mucho

En 1998 le fue aprobado por la Defensa Civil un proyecto sobre manejo del fuego en ecosistemas forestales, bajo la dirección del Doctor en Ciencias Marcos Pedro Ramos Rodríguez, quien a su vez se convirtió en su tutor de la tesis doctoral Uso de quemas prescritas en bosques naturales de Pinus tropicales Morelet en Pinar del Río.
El propósito de este científico es la introducción en Cuba del fuego para disminuir el material combustible en los bosques y evitar o reducir los costosos incendios forestales.
Realmente esta tecnología de manejo de los bosques tiene sus simpatizantes y sus detractores, pero su eficacia es probada desde los alrededores de 1950 en países como Estados Unidos, México, Sudáfrica, España, Brasil y Francia, entre otros.
En Cuba se dan los primeros pasos en esta tecnología, que tiene como propósito eliminar o disminuir mediante el fuego el colchón de material combustible que se deposita en el bosque, para evitar así daños mayores en caso de incendio.
Es un procedimiento con defensores y detractores, los primeros se pronuncian por incinerar una pequeña porción del suelo boscoso en defensa de las grandes plantaciones, que podrían desaparecer por los voraces fuegos. Los segundo alegan que va en detrimento de la microfauna y contribuye al calentamiento global por las cantidades de dióxido o monóxido de carbono que se liberan a la atmósfera.
En ambos casos tienen razón, pero en el primero el daño a la microfauna es ínfimo, porque como son pequeñas áreas la recuperación es posible en un tiempo determinado; en lo segundo, nunca serán comparables las cantidades de gases dañinos que van a la atmósfera por una quema prescrita que el que libera un gran incendio forestal.
Además para dar candela, como se dice vulgarmente, se tiene en cuenta hasta la época de anidación en el suelo de algunas aves y las variables meteorológicas.
Por ejemplo en nuestro país esa quema es beneficiosa para las grullas, mientras que los beliceños dicen para en su caso es favorable al loro cabeza amarilla.
Su aplicación tampoco es anárquica, el Cuerpo de Guardabosques Forestales –participante directo en el control de las quemas- las prohibe en la época que va desde el primero de febrero hasta el 30 de mayo, por motivos de los fuertes vientos y el riesgo de la sequía. En la época permitida exige la mayor seguridad y habilidad de los participantes.

No es cuento de Caperucita

Los bosques, más que el escenario del cuento de Caperucita roja, su abuelita, el lobo y el leñador, son el resultado del equilibrio entre diversos factores ecológicos, uno de ellos es el fuego - administrado por la naturaleza -, el cual ha desempeñado un rol importante como regulador de la sucesión vegetal y especialmente en la forestal.
La frecuencia y la importancia de los incendios forestales están determinados, de forma general, por el clima, la topografía y la acumulación de material combustible en el suelo.
Hasta ahora las empresas forestales pinareñas han usado las quemas controladas para el manejo del bosque, pero con la aparición en el escenario científico de la quema prescrita como una forma superior de control, es lógico que prestan atención a las propuestas.
Antiguamente era ilógico pensar que el fuego fuera amigo del hombre, excepto para cocer sus alimentos, brindarle calor o como medio de deshacerse de cosas indeseables. Incluso algunos lo usan con fines malignos como ocurre a veces con los grandes fuegos en Estados Unidos y España, por solo citar algunos, donde se busca incinerar grandes cantidades de bosques para que la madera baje de precio.
Con el desarrollo científico tecnológico se ha demostrado que las quemas pueden contribuir a evitar cataclismos y que el hombre a tomado las riendas de un medio del que anteriormente solo disponía la naturaleza.
Los análisis se han hecho sobre la base de los riesgos y consecuencias, con la medición del costo beneficio y con la certeza de que todo bien administrado, como las fieras y el fuego, pueden ser domesticados por el hombre.
Un ejemplo de similitud son las vacunas, que con la creación de un pequeño foco de infección se logra preservar una vida; con una pequeña quema controlada, se puede preservar un gran bosque.

Incendiario, solo de nombre

Si hemos llamado este trabajo Wilfredo el incendiario ha sido sobre la base de lo paradójico que resulta, pero nada más alejado de la realidad, porque si algo ama este profesor devenido Doctor, después de su hija Mirna, sus padres y su esposa Mirtha, es al bosque.
Todavía no nos explicamos como sí su padre es tabacalero, por qué se inclinó por los pinares, pero su decisión ya había sido tomada desde que era alumno del instituto preuniversitario en el campo Antonio Guiteras Holmes.
Independientemente de su vocación, pienso yo, quizás en el corazón de Luis Wilfredo ha prevalecido la idea de la mejor forma de defender el endemismo del pino pinareño, aunque por supuesto nada hubiera podido hacer de faltarle el apoyo de los tutores, doctores Marcos Pedro, ya mencionado anteriormente, Jorge de las Heras, y la consultante Marta Bonilla Vichot, además de otros muchos profesores, alumnos universitarios, el Departamento Forestal de la Universidad y, de manera especial, la colaboración de las empresas forestales vueltabajeras y el Cuerpo de Guardabosques provincial y nacional.



















La Patología

La Patología

Por Ramón Brizuela Roque / Fotos Daniel Mitjáns

35 años de un especialista. El 70 % a favor de la vida. Necropsia, mejor que autopsia

L a idea inicial era hablar de su persona, que ha hecho de la profesión un sacerdocio, pero la impositiva modestia y el rigor científico nos llevaron, casi sin notarlo, al inmenso pero poco divulgado mundo de la Anatomía Patológica. Por supuesto, eso significó ganancia para el lector porque conocerá revelaciones interesantes, aunque la praxis periodística nos obligue a un recurso para llevar ambos temas a la vez.

En sus inicios la Patología era una ciencia prácticamente ilegal, los anatomistas –como les llamaban– tenían que robar los cadáveres para realizar sus estudios.

Walter, así sencillamente, es una gente exageradamente habladora, con una prolija cultura que le permite pasar inmediatamente de un tema a otro, no sé si es congénito o por contagio de su esposa, Ana Gloria Pérez Reyes, su más estrecha colaboradora en el laboratorio o simplemente su mano derecha.

En la introducción decía que maestro, por el legado de su mamá, Haydee Rodríguez Godoy, cuya vida entregó totalmente al magisterio, o por el de su abuelo paterno Marcial Martínez Mora, maestro y pastor de la Iglesia Metodista, o por su tío, Félix Rodríguez Godoy, cuyo nombre lleva la medalla de la Asociación Provincial de Pedagogos de Pinar del Río.

Su pasión por la Patología le viene desde su época de estudiante, cuando cursaba el tercer año en la Escuela de Medicina Victoria de Girón y hacía guardias voluntarias en el hospital Manuel “Piti” Fajardo. Pero en resumen, ¿qué encierra esa disciplina para sentir tanto amor por ella?

Algunos se preguntarán por qué pudo haber sido un trabajador de la radio y es que su padre Hermógenes Martínez Rodríguez y sus tíos se encuentran entre los pioneros de la introducción de ese medio en Vueltabajo, hace 75 años.

La primera aclaración que precisamos es la diferencia entre forense y patólogo, quizás por la elevada producción reciente de materiales fílmicos sobre el tema. El forense se ocupa de las autopsias sospechosas de la criminalidad y el patólogo de las muertes naturales o autopsias clínicas. Si uno es el detective en la escena del crimen, el otro lo es en el microscopio.

El doctor Walter realiza una BAAF, en su departamento del hospital León Cuervo Rubio.

Los antiguos, en la lengua grecolatina, nos legaron la palabra autopsia, que visto a la luz de hoy día es un término incorrecto, porque su significado es “verse a sí mismo”. La suma del vocablo opsis / ver y auto / a sí mismo. Se imaginan a un cadáver viéndose.

Aunque es pinareño de pura cepa, para algunos Walter procedía de la parte oriental del país, error afianzado en que sus primeros años de graduado los pasó en Camagüey. Aunque siempre ha estado en constante movimiento, eso explica también por qué se buscó la esposa en Minas de Matahambre, y cómo no tuvo inconvenientes para cumplir misiones internacionalistas en Vietnam y en Uganda.

Hoy los especialistas prefieren necropsia como concepto definitorio, que equivale a ver la muerte. Pero por qué hablar tanto de ese fatal desenlace, si ellos –asegura nuestro entrevistado– están más cerca de la vida.

“El 70 por ciento de nuestro trabajo está en función de proteger la vida –argumenta–, ese tiempo lo distribuimos en biopsias y estudios citológicos. Por ejemplo biopsia, quiere decir ver la vida. Mientras que la citología es el estudio de las células y sus modificaciones patológicas para diagnósticos oportunos. También nuestro campo de estudios incluye todos los líquidos corporales, por congelación e intraoperatorios. La citología vaginal y las BAAF (biopsia por aspiración con aguja fina) lo que para los españoles es PAAF, por la punción.”

El patólogo, en sentido figurado, ha salido a la calle; ellos no miran al rostro de su paciente, sino que apuntan directamente a sus células, el afán es ayudar a salvar. Su papel protagónico es la detección oportuna del cáncer, son quienes primero chocan con la enfermedad, con un diagnóstico de certeza.

Si fuera necesario hacer un currículo de este investigador, innovador y educador, no podríamos olvidar su condición de profesor instructor en la filial de tecnologías de la Salud Simón Bolívar, de la Facultad de Ciencias Médicas; el haber recibido la Medalla de la Amistad de Vietnam, de manos de Phan Van Dong; la de la Alfabetización, la “Piti” Fajardo, Trabajador Internacionalista, Hazaña Laboral y Vanguardia Nacional durante seis años.

Se añadiría la Juan Tomás Roig, el sello 8 de Octubre de la ANIR y la Estrella del Ingenio, también de esa organización. Aunque quizás en nuestra lista puedan faltar otras condecoraciones, no debemos olvidar su condición de miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución.

El doctor Walter, aparte de especialista de segundo grado, es jefe del Servicio de Anatomía Patológica en el hospital provincial docente clínico quirúrgico León Cuervo Rubio, jefe del Grupo Provincial y miembro de número de la Sociedad Latinoamericana de Patología.

Un mundo por delante...
“Tenemos un mundo por delante. El criterio de prevención no es sólo evitar que algo ocurra; sino que cuando hacemos un tratamiento oportuno se puede aplicar un tratamiento eficiente en la etapa de lesión precancerosa o carcinoma in situ, con un ciento por ciento de curación.
“Un diabético, un asmático, un cardíaco, un cirrótico aprenden a vivir con su enfermedad, nosotros aspiramos a que en algunas etapas clínicas la enfermedad con criterio oncológico pueda convertirse en una crónica no trasmisible: ciframos la esperanza en la inmunología molecular y Cuba está muy adelantada en ese sentido.
“Mientras tanto sigo siendo un científico de a pie, feliz con mi familia: Ana mi esposa y mis hijos Manuel y Walter, además de la que forman la gente del barrio y del trabajo. Y, por supuesto, agradeciendo el firme apoyo de los sindicatos de la Ciencia y la Salud, y la ANIR, a ellos me debo”.

Una historia con dos lecturas

Por: Ramón Brizuela Roque / Fotocopias: Daniel Mitjáns

En Guinea Ecuatorial existe una isla volcánica llamada Bioko, donde se encuentra su capital Malabo, pero que antiguamente era Fernando Poo, en honor al explorador portugués que llegó a ella en la década de 1470.

Ahora en ese país existe la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, fruto de la colaboración con el Ministerio de Salud Pública cubano, pero que tuvo un nacimiento muy sui géneris porque fue un pinareño quien sentó las bases para ese centro y hoy día, aunque tiene profesores de diferentes provincias, la principal responsable de su funcionamiento es la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Ernesto “Che” Guevara de la Serna, de Pinar del Río.

En la actualidad hay regocijo y muchas cosas por celebrar, sin embargo no era así en 1869 cuando la isla Fernando Poo se convirtió en una cruel prisión, a donde la Corona española deportaba a los patriotas cubanos, como también sucedía en los enclaves de Ceuta, Melilla, Cartagena y Chafarinas.

Lo más lamentable es que la tercera parte de los cubanos destinados a Fernando Poo murieron allí por las condiciones infrahumanas de su cautiverio.

Pero no es esta triste historia la que trataremos ahora, hay otra más reciente, hermosa y atractiva a la que los invitamos a acompañarnos.

El 30 de diciembre de 1999, el doctor Pedro Alexis Díaz Rodríguez recibió instrucciones del Ministro cubano de Salud Pública, para implementar un plan integral de salud y crear la Facultad de Ciencias Médicas de Guinea Ecuatorial.

El 22 de febrero del año 2000 llegaba la avanzada de 146 colaboradores para preparar el escenario, pero el doctor Alexis en su evaluación a priori estaba convencido de que no bastaba garantizar la asistencia médica y crear una Facultad si no se revolucionaban las condiciones de salud del país.

Africanizar, No cubanizar
El especialista pinareño, con una experiencia anterior como decano de la Facultad de Ciencias Médicas de Pinar del Río, estaba convencido de que su proyecto era africanizar el sistema de Salud en Guinea Ecuatorial, no cubanizarlo, porque existían grandes diferencias entre una población y otra por razones históricas, económicas, morales y hasta religiosas, entre otras cosas.

Además, iba imbuido del pensamiento analítico y la proyección de las ideas del Comandante en Jefe Fidel Castro de lo que realmente era un plan integral de salud.

Su labor investigadora, la dedicación y la creación de las herramientas necesarias permitieron que después de un arduo trabajo contara con una propuesta que de conjunto sería materializada por los dos gobiernos.

A ese esfuerzo se sumó el de muchos profesores de la Facultad pinareña, y otras partes del país, y uno de los frutos profesionales para el doctor Alexis, es que se convirtiera en su Maestría de Educación Médica Superior, tutorada por el doctor en ciencias Radamés Borroto Cruz.

Merecido Honoris Causa
El otro gran premio a su trabajo fue la concesión a Alexis del título de Doctor Honoris Causa de dicha universidad africana y al ser condecorado, con la mayor modestia del mundo, expresó que lo recibía en nombre del pueblo, de sus compañeros y de las instituciones que representaba. También en esa ceremonia otros de sus colegas recibieron la medalla conmemorativa de la Universidad: el doctor José C. Díaz Cabrera, que también cubrió un lapso como decano y el doctor en ciencias Carlos Manuel Paz Paula, que actualmente ocupa el cargo.

La razón de un título
El Honoris Causa es un título extraordinario donde quiera que se otorgue, por eso es necesario argumentar un poco lo que ha significado la Facultad para los guineanos.

Este año se produjo su primera graduación de 74 médicos, lo que resultó un acontecimiento si se tiene en cuenta que en el año 2000 el país sólo contaba con 59 galenos –formados en 11 países diferentes– para atender una población de casi un millón de habitantes.

La importancia del acto de titulación se resume en que fue presidido por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, Jefe de Estado, el Consejo de Ministros y el Cuerpo Diplomático.


Colaboración diferente
No hay dudas de que Cuba posee relevante experiencia en el campo de la colaboración,

particularmente en Salud, pero es inobjetable de que esta se ha ganado progresivamente y tiene diferentes niveles de perfeccionamiento, pero el caso de Guinea fue diferente.

Ello justifica que en su tesis de maestría el doctor Alexis acotara:
“La colaboración médica internacionalista cubana, a partir del triunfo revolucionario, ha marchado paralelamente a las transformaciones que han tenido lugar en el país en este sector. A partir de 1998, la colaboración se concibe como plan integral de salud, que abarca asistencia y educación médica. En un primer momento, para el área centroamericana y del Caribe, en espacios distintos y en un segundo momento, para África, donde ambas coinciden en el mismo espacio.

En Guinea Ecuatorial, la colaboración adopta la última variante arriba citada, incluyendo la creación de una Facultad de Medicina. En ausencia de trabajos previos de fundamentación en la literatura revisada, este trabajo tuvo como objetivo la fundamentación de la creación de la citada Facultad, en las condiciones del plan integral de salud, utilizando la metodología de diseño de las carreras de ciencias de la Salud en Cuba.


Ciencias Médicas en Pinar del Río

Momentos más relevantes de la historia de la Educación Médica pinareña.
–1968 Inicio de la docencia médica en Pinar del Río.
–1978 Institucionalización de la Facultad de Ciencias Médicas.
–1982 Inicio de la docencia en la nueva instalación.
–1983 Comienzo de la docencia en Estomatología y licenciatura en Enfermería.
–1988 Visita del Comandante en Jefe. Inauguración oficial.
–1992 Centro Modelo del Sistema Nacional de Salud.
–1993 Inspección nacional, con calificación de Excelente.
–1996 Desarrollo de las relaciones internacionales.
–1998 Aprobación de su nombre oficial Dr. Ernesto “Che” Guevara de la Serna.
–2001 Inicio del proyecto ELAM.
–2006 Nuevo programa de formación de médicos.


Breve síntesis de un extenso currículo

El doctor Pedro Alexis Díaz Rodríguez se graduó de médico en 1979. Es especialista de II grado en Fisiología normal y patológica, especialista en Fisiología de la respiración.

Profesor titular desde 1998, máster en Educación Médica Superior. Decano de la FCM de Pinar del Río de 1995 a 2000; decano fundador de la Facultad de Medicina de Guinea Ecuatorial a partir de 2000 y actual decano de la Facultad vueltabajera.

Ha sido condecorado por sus méritos en el servicio docente, al que ha dedicado su vida y goza de prestigio en el sector de la Salud.

 

Colegas del Mundo

Declaración de la Unión de Periodistas de Cuba
La prensa, el periodismo y los periodistas cubanos, como todos nuestros compatriotas, sufren los efectos del criminal bloqueo de Estados Unidos, intensificado de forma demencial por la administración Bush. Esa política no solo intenta matar de hambre y enfermedades a nuestro pueblo, sino impedirle, además, que conozca y difunda la verdad de Cuba y el mundo por sus propios medios.

A la guerra económica, comercial y financiera, se une un ataque mediático despiadado durante casi medio siglo. Alrededor de la Isla se ha montado un cerco de agresión radial y televisiva, mediante transmisiones subversivas de las mal llamadas Radio y TV Martí, propiedad del gobierno estadounidense, dirigidas a provocar un cambio en el sistema político cubano. Para tal fin, en el presupuesto federal de ese país se destinan decenas de millones de dólares cada año.

Para incrementar el envío forzoso de señales televisivas disponen de más de un avión; para la radio, por 30 frecuencias destinan cada semana contra nuestro país más de 2 200 horas de programación. Ese bombardeo de mentiras, manipulación y tergiversaciones, en el que se incluye la programación de emisoras de corte terrorista al servicio de los grupos extremistas radicados en la Florida, pisotea las regulaciones internacionales y envenena constantemente el espacio radio electrónico.

En ese clima enrarecido se desenvuelve cotidianamente el ejercicio del periodismo cubano, cuyo sector se ve perjudicado, además, porque se impide o encarece la obtención de equipamiento o insumos destinados al funcionamiento y desarrollo de la industria poligráfica, la radio y la televisión.

El caso de Internet es muy ilustrativo. Cierre de mercado y precios elevados de los recursos tecnológicos, en medio del periodo especial, provocaron que los medios cubanos no tuviesen una activa y dinámica presencia en la red de redes hasta finales del pasado siglo. Conocida es la negativa de acceso a las aplicaciones informáticas y de software por parte de las compañías transnacionales norteamericanas, que dominan el mercado de estos productos y perjudican también nuestros medios de comunicación.

Por idénticas razones, Cuba no ha podido, por otro lado, conectarse a Internet mediante un cable óptico submarino, obligándola a utilizar los satélites, que son más costosos y de limitada anchura de banda que hacen, además, más lento el servicio.

A toda esa realidad se suman otras medidas del gobierno de Estados Unidos en la esfera de la comunicación, la información y el periodismo, que están contenidas en la Ley Helms-Burton y en el denominado Plan Bush para una supuesta transición en Cuba, cuyo anexo secreto hace suponer proyectos de agresión militar, y que no son más que instrumentos para la anexión y el regreso a un pasado, que en el caso de los medios implica la implementación de un modelo totalitario de prensa comercial, excluyente, basado en la dictadura del mercado, la concentración de la propiedad y el mercenarismo intelectual, alejados cada vez más de la ética, la verdad y los principios.

Es tal la desfachatez de ese tipo de medios, cuya reinstauración sueñan imponer a Cuba, que, con la firma de uno de los soplones disfrazados de periodistas pagados por el gobierno de EE.UU. y que la mafia anticubana de Miami ordenó volver a emplantillar, el Nuevo Herald acaba de anunciar nuevas acciones del clan Bush para perseguir y reprimir a ciudadanos que en territorio estadounidense violen la legislación del bloqueo, entre ellos los que comercien, envíen remesas o viajen a la Isla por terceros países.
Los periodistas cubanos, junto a todo el pueblo, expresan su repudio a esa política inmoral y genocida del gobierno de los Estados Unidos, y proclaman que toda acción imperial dirigida a obstaculizar o impedir el cumplimiento de nuestra función social de informar de manera veraz y precisa a nuestro pueblo y al mundo, está llamada al fracaso, pues no logrará sus objetivos, tal como ha ocurrido en los últimos 47 años.

Pedimos a las organizaciones periodísticas de América Latina y del mundo, y a los medios y periodistas honestos, que reclamen e investiguen el contenido del anexo secreto del Plan Bush y demanden de sus gobiernos el apoyo a la resolución presentada en la ONU que pide el cese inmediato del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cual ha ocasionado daños por más de 86 000 millones de dólares y causado sufrimientos y penurias al pueblo cubano.

Unión de Periodistas de Cuba
19 de octubre del 2006

“Mi reino por un jonrón…”

“Mi reino por un jonrón…”

Por Ramón Brizuela Roque  

 

Memorias de un jugador de pelota que tiene tres grandes amores: la pelota, su pueblo y su familia, sobre el que preferimos una crónica, porque en una entrevista sería difícil doblegar su modestia y hubiéramos quedado sin conocer muchas cosas de su vida.

 

Es probable que pocas localidades cubanas hayan tenido un estadio primero que una iglesia y esa curiosidad histórica, quizás solo es explicable por la poca fe y el excesivo amor por el béisbol de los norteamericanos que se asentaron en Minas de Matahambre, cuando el siglo pasado solo había dado unos cortos pasos.
Del inusual acontecimiento conocimos en el más reciente libro titulado Nosotros los peloteros, del pinareño Juan Antonio Martínez de Osaba y Goenaga, quien ya nos tiene acostumbrado a su literatura beisbolera, y de cuya pícara narrativa, mezcla de historia y fantasía, salieron El Señor Pelotero, El Niño Linares, Cosas de la pelota (de Cooperstown a Las Minas), Evolución y desarrollo del deporte (Del siglo XIX hasta Sydney 2000), y Cultura Física y Deportes: Génesis, Evolución y Desarrollo. (Hasta la Inglaterra del siglo XIX).
Sin embargo, en esta larga crónica, hoy lo menos que nos interesan son sus libros, sino el autor, quien preferiría cambiar su reinado literario, magisterial y profesional por el de haber sido un buen “jonronero”, al estilo de Casanovas, Omar Linares, Antonio Muñoz o Cheíto Rodríguez…
Dicho con sus palabras, “regalo todas mis medallas, condecoraciones, premios y libros… y me conformaría con haber pegado unos cuantos jonrones en mi carrera deportiva, a la que penosamente pude agregar solo uno, un feliz día, allá en Sumidero, como un homenaje a Teté Millo, el simpático viñalero, nacionalizado minero, que curaba “ojos de pescao”.
A Juany Osaba, así de simple, poco le importan los títulos, Profesor Titular y miembro del Consejo Científico Asesor del Instituto Superior de Cultura Física Comandante Manuel Fajardo, colaborador de la Academia Olímpica de Cuba, ensayista y crítico, Premio Internacional Teobol e Ingeniero Alejo Peralta, México, 2003.
Sin embargo, ¡cómo saborea su Peña deportiva el segundo viernes de cada mes, a las cinco de la tarde, en la casa editorial Loynaz!, y con cuanto entusiasmo agradece el apoyo a su director Juan Ramón de la Portilla. Y qué amor pone en su Almanaque Deportivo, de Radio Guamá, aparte de la dedicación a las aulas en la Facultad de Cultura Física Nancy Uranga, de Pinar del Río.
La lógica de ambas pasiones está en su sangre: el espíritu de maestro heredado de su madre Nora Esther Goenaga Nodarse, educadora por excelencia, que supo inculcar valores en sus hijos Juan Antonio, el mayor, y los restantes Francisco José, mejor conocido por Panchy o El Catibo, otrora manager de Vegueros y hoy entrenador del equipo de Colón, en la República de Panamá, y Tito, - José Antonio -, el promotor cultural de la familia.
La pelota le llegó por su padre, también llamado Juan Antonio, quien con la dignidad de sus 85 años no pierde jamás un juego de pelota, quizás como remembranza de cuando en su natal Matahambre, además de pelotero y revolucionario, era oficinista de aquel emporio de la American Metals Company.
De aquella alianza de sangre cubana de Nora y de ascendencia italiana de Osaba, nació Juany, un ventoso 13 de marzo de 1947, donde creció en el amor a las buenas costumbres, escuchando las historias de Barbera, disfrutando las funciones del cine natal, única diversión noble entre tanto bar, juego de azar y lidias de gallos,  y jugando mucha pelota, primero en la manigua, hasta que ya de joven se anotó el gran  sueño de debutar con el Vegueros en la XI Serie Nacional.
Aunque su influencia deportiva también le llegó de su tío Iso Osaba, de su vecino Landy Coro, hermano del mártir Comandante Ramón González, que no tuvo tiempo para la pelota, porque otros compromisos patrióticos exigieron de él. Pero tuvo sus otros ídolos locales, como René Melo, Nené el Vaquerito, Nené y Raúl Martínez, Felipito Álvarez, Borrego Álvarez, este último al igual que Landy, también jugador profesional de la liga americana…

 

Cronista de lo cotidiano 

 

En sus libros se pueden encontrar destacadísimas figuras del pasatiempo nacional cubano y de la Grandes Ligas de Estados Unidos,  pero también podemos beber de la historia local pinareña, porque el esqueleto de su obra está formado por la gente del pueblo, con los hitos que hicieron tradición y leyenda, tratándose de Minas de Matahambre, lo mismo encuentras el nombre del entrañable Pelusa Marín, que la anécdota sobre el cura Manuel Zardúa y su predilección culinaria por los cangrejos, recurso que le permite introducir un curioso hecho ocurrido en un juego de pelota.
Su historia se teje con los orígenes de gente del deporte como Primitivo Díaz y José Manuel Cortina, pero no como almidonada relatoría literaria, sino en el lenguaje de la gente de a pie, como es él, como es su familia. En su narrativa cobran cuerpo personajes reales, como Pepe el Guanajo, Goleta y otros que no están como Armando Carrejas y Barbera, ya conocido en nuestras páginas y al que el coterráneo Nilo Joo se empeña en hacerle un homenaje.
Y eso que en su hogar se respira aire intelectual, su esposa – principal colaboradora de sus trabajos académicos- Carmen Julia González, es profesora de Psicología en la Facultad de Cultura Física, al igual que su hija Ania Teresa, mientras que la otra descendiente, Nora Alina es licenciada en clarinete, integrante de la banda y la Orquesta de Conciertos de Pinar del Río, directora del trío Lecuona y profesora en la Escuela Provincial de Arte. Por supuesto, este trabajo no estaría completo si faltaran los nietos: Roberto Aramís, de ocho años, pelotero y tenista, y María Fernanda, de tres. Y, por supuesto, el yerno doctor Rafael Capote Sarmiento, intensivista del Hospital Abel Santamaría.
Desde pequeño le gustó escribir, en la escuela se recreaba en sus composiciones, aunque no sé como logra aislarse con su precolombina computadora de discos cinco y cuarto (aunque el Señor Pelotero lo hizo con una más vieja y ruidosa Underwood),  para teclear tantas cuartillas, porque no es solo lo que ha hecho, sino lo que hace, a este último libro, prologado por el escritor Leonardo Padura, hay que sumarle una Pequeña Enciclopedia de la Cultura Física, de la Editorial Ciencia y Técnica que saldrá próximamente, más otro libro de la Casa Editorial Hermanos Loynaz, que está dedicado al equipo Vegueros de la oncena serie.
Martínez de Osaba es una persona muy locuaz, bonachona, hábil conversadora y que escribe con esa misma fluidez, por eso no es casual que en medio de su narrativa educativa, aparezcan pintorescas imágenes del bucólico Matahambre de su infancia, sobre los bares, los ríos de ron, riñas y peleas de gallos, que daban el matiz republicano de la época.
El ejemplo del hogar es notable, muestra es cuando estaba en sexto grado y una tarde, al sentirse solo, se le ocurrió escribir sobre el pizarrón: ¡Abajo Batista, Viva Fidel!, motivación escuchada en familia, pero que a nadie se le ocurriría pensar que el muchacho lo fuera a exteriorizar. Hoy todavía agradece a la conserje, con espejuelos de gruesos cristales –cuyo nombre no recuerda- haber mantenido el secreto, cuando los hombres de la Rural amanecieron en la escuela Ignacio Agramonte y a Nora, su mamá, casi la mata del susto.
Martínez de Osaba y Goenaga tiene otra característica, no es gente de escritorio, anda con su bicicleta y la maleta llena de papeles por la ciudad pinareña, lo mismo puedes encontrarlo en su segunda casa, la Peña Deportiva, que en el despalillo Niñita Valdés, donde ofrece sus animadas charlas, alegra los corazones y regala un poco de cultura y felicidad, mientras a cambio, quizás como única recompensa recoge inspiración para nuevos proyectos.

 

Epílogo            

 

Es el 22 de agosto de 1845, cuando se enfrentan en los campos de Bosworth, los ejércitos de Ricardo III y Enrique Tudor, y el Rey combate contra Richmond; se siente solo y a pie, y ante la inminente muerte exclama: “! Un caballo!, ¡Un caballo!. ¡Mi reino por un caballo!.
La diferencia es que Martínez de Osaba, quien clama por un jonrón, no pierde su corona en esta lid, sino que entra en el reinado de la literatura, victorioso y prometedor.

 

Barbera, él único

Por Ramón Brizuela Roque

 

Cada pueblo tiene un personaje célebre y en Minas de Matahambre no podía ser distinto, aunque ya de Manuel Pérez solo hablan los viejos y alguno que otro forastero que se deleitó con sus locuras.
Él no me perdonaría en este réquiem si no lo llamara por su nombre Manuel Barbera y Pantaleón, extraído no se de que cofre de recuerdos, porque de libros dudo los haya conocido.
Sin dudas un individuo simpático, que envidiarían muchos humoristas de hoy, porque dominaba el sarcasmo como todo un maestro, era capaz de hacer reír una piedra y todo con la mayor seriedad del mundo.
Amigos no sé si tuvo, aunque mucha gente lo apreciaba; se llevaba bien con el Cazalla, un aguardiente de la época que calentaba el gaznate y le permitían escenificar cualquier película del oeste.
Con una ortografía oral bien precaria y un inglés artesanal, de propia fabricación, rememoraba a cada actor del otrora espléndido Hollywood: John Wayne, su preferido, Kirk Douglas, Burt Lancaster y Gary Cooper, con un dominio absoluto de la trama de cada westerms, que  disfrutó hasta la saciedad en el cine de su Matahambre natal.
Con una gracia natural, al estilo de la picaresca española, que para él hubiera sonado esto a mala palabra, recordaba su accidente automovilístico en una primitiva guagua cuando ascendía la Loma del Viento, y donde lamentablemente se “salvó” San Lázaro, para él el viejo Lázaro, un hecho que desbancó su economía porque traía los santos de yeso para vender en las Minas y de las cajas de cartón maltrechas, solo quedó el recuerdo y un polvillo matizado en diferentes colores.
El comercio fue uno de sus entretenimientos: también  vendía almanaques cuando se aproximaba el fin de año; calendarios de los que tenían santos o la imagen de Jesús; algunos con fotos de chicas importadas, rubias con poses americanas…
Aunque su mayor divertimento fue el trabajo duro, que lo disfrutaba y era una fragua que alimentaba su espíritu, lo mismo guataqueando un patio que una pestilente zanja, la cuadra de los caballos de la Guardia Rural o bañando a las mismas bestias, no me refiero a los soldados.
En ese cuartel tuvo una mala experiencia. Un día maltrataban a un preso porque sospechaban de una acción revolucionaria cometida por él, sin embargo Barbera se enfrentó al Sargento de Puesto y le dijo: Dejen a ese que el que dio candela fui yo… En sus escenificaciones frente al bar Mayor rememoraba… “y me dieron una tremenda patada por el … que salí chillando.”
Y sin embargo, quién lo iba a decir, cuando triunfa la Revolución Barbera fue a parar a las Minas del Frío, en Oriente, donde se enroló como soldado, él juraba que como Sargento de Cocina, donde pasó algunos meses hasta que un día se personó ante los jefes y pidió un “pase de por vida”.
La crítica de Barbera era incisiva, no había cosa que lo incomodara más que un vago o un bitongo, palabra de moda en su época; aunque también fustigaba con látigo más duro.
Una anécdota es cuando simulando hablar por teléfono con un dirigente de la provincia, desde un árbol próximo a las oficinas de la empresa minera, el decía. “Si, le prometo mandar 100 obreros y un jefe para cortar caña.” Pero al pasar el tiempo y aumentar la acumulación de vehículos automotores, sentenció:” Mire, por lo que veo aquí, lo que voy a mandarle son 100 jefes y un obrero, y ese soy yo.”
Para algunos estaba loco, para otros era simpático. Escritores que visitaron  Matahambre en su época recogieron no pocos apuntes sobre él, sin embargo para el pueblo simplemente era Barbera, hermano de Navaja y Belén, el tío de Maco y Chapotín. O el vecino de Nené y Raúl Martínez, glorias de la pelota minera.
La pelota: este último detalle ayudará a Barbera a meterse en la historia, delicia que no buscó, pero ya es objeto del capítulo de un libro de nuestro autor Juan A. Martínez de Osaba, el mismo minero que ya ha dado otros jonrones literarios con Casanova y Linares.
martes, 08 de noviembre de 2005