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Matahambre: weblog de Ramón Brizuela Roque

Dulce María cuente usted de su Siglo

Dulce María cuente usted de su Siglo

Conversar con Dulce María Rojas Pérez es como leer una versión criolla y simplificada de Cien años de soledad, por ese lenguaje espontáneo que durante un siglo la ha acompañado, a decir de ella “nacida en los montes del Guayabo y criada en charco El Roble, donde era tan lejos que no oías cantar el gallo del vecino”.

Con una envidiable memoria, una salud pródiga, “por tanta naranja y coco que comí en mi infancia”, y el amor de los suyos que son bastantes, ha vivido 100 años sin soledad.

A las faldas de Dulce María se aferraron durante el siglo y un día que ha vivido, su cumpleaños fue ayer 30 de agosto, siete hijos, 25 nietos, 40 bisnietos y cinco tataranietos.

Hoy, en el calor del hogar de su hijo Ricardo y su nuera Olga Corrales, en el reparto Montequín, de Pinar del Río, viajamos al pasado de una provechosa vida, repasando un poco de historia sin que faltara el humor, las lecciones patrióticas y la sinceridad.

Primero debo aclarar, antes de partir en este humano periplo por lo más extremo del país, que la escritura es mía, pero… indudablemente el relato oral casi sin arreglos es de ella.

¡ Ay! que me muerde

 
 

Al escuchar el clic de la grabadora de la colega de la radio, Dulce María se interesó por el pequeño y raro aparato, pero al saber lo que era, sólo exclamó: “¡Ay!, que me muerde”.

“Mis padres fueron Tata Rojas y Pastora Pérez, pero me criaron dos viejos que no tuvieron hijos: Elena Quintero y Juan Cuellar. Yo nací el 30 de agosto de 1907 en el Guayabo, en Mantua; luego fuimos para charco El Roble, después para Montezuelo y cuando me casé fui a vivir para el barrio Juan Gómez, en la carretera de Guane.

“Nosotros éramos pobres, pero no indigentes. El viejo tenía dos caballerías de tierra sembradas de naranja y cocos junto al río, que vendía los días de fiesta en Mantua, como el cinco de agosto que es el día de la Virgen de las Nieves.

“El almuerzo casi siempre era vianda con manteca, pero para la tarde teníamos un bocado bueno… ¡ah!, un día no había ni arroz y yo dije ¿qué pongo a la mesa? Pensé, ojalá que mi novio se demore hoy y no llegue en horario de comida, pero fue el día que más temprano llegó.

“Le dije ¿y a ti qué te pasó que madrugaste tanto? Se rió y dijo: ´te traje el dinero pa’la boda´.

“Eran 10, 20, 60 pesos, cogí y le di 10 pesos a mi hermano y lo mandé a buscar comida, tasajo, arroz… cuando los dependientes vieron 10 pesos se les querían salir los ojos.

“Papá a cada rato mataba un caimán para comer y cuando lo hacía le regalaba un cochino a los monteros”.

Un baile con Machado

“Allá donde vivía no había diversión, mis amigas de juego eran las hijas de Quendo Piña y de Mongo Acanda, cuando íbamos a pasear por el campo, era una especie de fiesta.

“Pero hubo un baile en Mantua y vino el Presidente de la República, creo que Machado. Traía dos hombres atrás que todo lo estaban mirando. Bueno bailé una pieza con él.

“No, no, allá no había escuelas. La vieja que me crió sabía leer pero no escribir. Una vez una pareja de guardias que iba por allá me regaló una libreta, un libro, una pluma y un pomo de tinta, pero al final aprendí en Montezuelo con una maestra que yo la ayudaba, por cierto ahí fue cuando vi por vez primera un cepillo de dientes.

“Imagínese, yo me lavaba los dientes en el río con arena. Pero me llamó la atención el hisopito que tenía la maestra y un tubito de pasta... al fin supe que era su cepillo”.

Fidel es mi padre

 
 

La Revolución fue un amanecer para muchos cubanos, por eso al invocarle el nombre de Fidel, Dulce María reacciona como un resorte: “ese es mi padre”, y comienza a dar riendas sueltas a los recuerdos.

“Cuando triunfa la Revolución me mandaron a buscar para trabajar en la creche de Juan Gómez, porque allí había gente que parecía no era de confianza.

“En esa época me preguntaron si quería pertenecer a la Federación y pregunté para qué servía. Me dijeron, ´para ayudar a la Revolución´, entonces les dije ¡ah!, póngame en el uno”. Hoy atesora su carné no. 45963 con fecha 30 de octubre de 1960.

“En 1966 me hicieron militante del Partido –su carné con fecha del primero de enero de ese año y número 15750, lo guarda como un trofeo– y empecé a cocinarle a Orlando Lugo Fonte, pero un día me dijeron: ´Dulce María no tienes que trabajar
mañana porque viene Fidel´.

“Y les dije, ah sí, si no puedo ver a Fidel no vengo a trabajar más nunca al Partido…así que cocinen ustedes. Yo quiero aunque sea pararme en la puerta.

“Lo vi, de lejos, pero lo vi. Trajeron su comida, yo estuve allí, cuando terminaron me dieron una lata de aceite: ´mire para que le haga la comida a su marido y a sus hijos´.

“Pasó el tiempo, terminé allí y volví a trabajar en la creche. Y me sucedió lo mismo porque venían los padres de Camilo a visitar el barrio Juan Gómez. Pero les dije, que va, se equivocaron, si quieren no cocino, pero vengo a verlos”.

Al término de un siglo

“Nosotros fuimos cuatro hermanos carnales: Coco, Fefa, Matea y yo, más dos medios hermanos, Rogelio y Casimiro…”.

La plática fue corta, como para no agotarla en los preparativos de su cumpleaños, cortó su cake que amorosamente le preparó la familia, jaraneó con que su porción era la más pequeña, nos contó de cuando empezó a coser a mano, de sus habilidades.

Probablemente la conversación no fue tan hilada, lógicamente hay un siglo por el medio, pero su contenido es honestamente fiel, ojalá muchos pudieran recordar como lo hace Dulce María, que es como un libro abierto al que debemos acercarnos de vez en cuando, para aprender lo mucho que nos falta.

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3 comentarios

Liana Roque -

Dulce Maria es la razón de mi vida esa viejita me ha enseñado mucho su forma de ser es una que un día espero optener algún día. Espero que mi bisabuela dure 100 anos mas . La quiere mucho su zorrita lia
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Eloy Roque -

Todavía vive la dulsura con 102 anos y medio sigue siendo lo mas hermoso viniendo de su dulce nombre siendo la razón de nuestro vivir y su camino seguir con su ejemple. Su nieto que la adora Eloy

Lester roque -

Ella es mi bisabuela es lo mas Dulce que hay en este mundo muy buena su entrevista y todo es verdad saludos y grasias
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